La Universidad Tecnológica de Huejotzingo (UTH) atraviesa una etapa de fortalecimiento institucional bajo la conducción de la maestra Mirna Inés Toxqui Oliver, originaria de Huejotzingo y con más de 25 años de trayectoria en el ámbito educativo.
Uno de los rasgos de su gestión es la presencia directa en la comunidad universitaria. Recorridos por aulas y laboratorios, diálogo con estudiantes, docentes y trabajadores, así como la atención de necesidades específicas, forman parte de una dinámica orientada a que las decisiones de rectoría tengan contacto con la realidad cotidiana de la institución.
Esta cercanía también ha colocado el diálogo como una herramienta para atender inquietudes, prevenir conflictos y construir acuerdos.
Otro eje de la administración es la vinculación. La UTH busca ampliar sus relaciones con empresas, instituciones públicas, organizaciones y universidades para conectar la formación profesional con las condiciones productivas de Huejotzingo y la región Izta-Popo.
La estrategia incluye el fortalecimiento de programas académicos, proyectos de innovación, movilidad estudiantil, alianzas institucionales e iniciativas relacionadas con tecnología y desarrollo profesional.
Para una universidad tecnológica, el desafío es que esas acciones se traduzcan en oportunidades concretas: prácticas profesionales, empleabilidad, emprendimiento, intercambio académico y participación de los estudiantes en proyectos vinculados con su entorno.
La gestión también incorpora una agenda de bienestar, inclusión y acompañamiento estudiantil. El propósito es que la permanencia y el desempeño académico no dependan únicamente del aula, sino que la institución pueda responder a factores que inciden directamente en la trayectoria de sus jóvenes.
El liderazgo de Toxqui Oliver ocurre, además, en un contexto de mayor presencia de mujeres en espacios de decisión dentro de las instituciones educativas. Su gestión coloca esa participación en un terreno donde los resultados deberán reflejarse en el crecimiento académico, la vinculación y las oportunidades para la comunidad estudiantil.
El siguiente desafío para la UTH será consolidar estos esfuerzos y convertirlos en capacidades permanentes: una oferta académica pertinente, vínculos sólidos con el sector productivo, mayores opciones de movilidad e internacionalización y una relación efectiva con las comunidades de la región.
En Huejotzingo, el debate sobre el futuro de la UTH ya no se limita a lo que ocurre dentro del campus. La pregunta central es qué impacto tendrá la universidad en las oportunidades profesionales y en el desarrollo de las nuevas generaciones.
Ahí se medirá, en los hechos, el alcance de esta etapa encabezada por Mirna Toxqui Oliver.


