* El especialista internacional Adrián Cillo abordó la influencia de las emociones y la memoria en la práctica educativa.
PUEBLA, Pue.- Con la participación de 152 asistentes, entre estudiantes de posgrado y docentes de sus programas académicos y cursos, el Instituto de Profesionalización del Magisterio Poblano (IPMP) realizó la conferencia magistral y conversatorio “Neurociencias, memoria y educación”, impartida por el especialista argentino Adrián E. Cillo, en el auditorio de la institución.
Durante su intervención, Cillo abordó la relación entre las experiencias emocionales y los procesos de aprendizaje. Explicó cómo el miedo, la humillación y otras vivencias pueden dejar huellas en la memoria, con consecuencias tanto para quienes aprenden como para quienes enseñan, por lo que invitó a reflexionar sobre la importancia de construir ambientes educativos basados en el respeto y la confianza.
El especialista también planteó que reconocer los errores y mostrarse auténticos frente a los estudiantes puede convertirse en una enseñanza valiosa. Esta reflexión permitió abordar la dimensión humana de la docencia y la necesidad de comprender que detrás de cada maestro existe una persona con emociones, experiencias y desafíos propios.
Posteriormente, el director general del IPMP, José Luis Nájera Muñoz, moderó el conversatorio “¿Qué significa todo esto para quienes enseñamos?”, en el que participaron docentes y alumnado de los programas de Maestría y Doctorado en Innovación Educativa.
Alejandro Méndez Méndez reflexionó sobre las exigencias emocionales de la profesión y la importancia de reconocer los límites personales sin considerar que ello representa una falta de compromiso. Por su parte, Joyce Pamela Rojas Aguilar cuestionó la imagen del maestro como una figura que debe resolverlo todo y subrayó la necesidad de escuchar y valorar las experiencias del magisterio.
Desde la perspectiva de la formación profesional, el estudiante de doctorado Alejandro Rojas Juárez compartió cómo el contacto con las aulas, las familias y las necesidades de la comunidad transforma la identidad docente, más allá de los conocimientos adquiridos durante la preparación académica.
Al concluir el diálogo, Nájera Muñoz señaló que las experiencias no solamente construyen recuerdos, sino que también modifican la manera de enseñar y relacionarse con los demás. Asimismo, expresó que profesionalizar al magisterio implica abrir espacios para compartir vivencias, cuestionar prácticas y reconocer al ser humano que hay detrás de cada maestra y maestro.
La actividad se desarrolló en colaboración con Feelink, organización que facilitó la participación del especialista internacional, como parte de los esfuerzos del Instituto por acercar nuevas perspectivas de conocimiento a su comunidad académica.
Con estos encuentros, el IPMP amplía las oportunidades de formación y reflexión para el magisterio poblano, en concordancia con la política educativa que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el Gobernador del Estado de Puebla, Alejandro Armenta Mier.
















