Pbro. Gustavo Herrera.
Tener personas que te amen y se interesen por ti es algo maravilloso.
Cuando cuentas con alguien que te quiere, se interesa por ti y hace todo lo posible para que estés bien, es algo que no se paga con nada.
Una persona que te ama y se interesa por ti es aquella que, aunque esté distante físicamente, siempre está contigo. Solo basta un telefonazo o un mensaje para tenerla ahí, para escucharte, consolarte o darte una caricia verbal que te hace estremecer y sentir amado(a).
Esa persona tiene la capacidad de convertirse en el pañuelo que seque tus lágrimas, el megáfono que hable por ti cuando no estés presente; suele ser el bufón que te hace reír o la muralla china que te aísla y protege de aquellos que pueden ocasionarte algún daño.
Nunca te canses de buscar personas que te quieran y valoren, pues es lo más grande que te puede suceder.
Eso sí, te recuerdo que una relación fundamentada en el amor es algo que se da entre dos o más personas y que es como un bulevar que tiene doble sentido; no se trata solo de recibir, sino también de dar.
El amor debe tener sentido de ida y vuelta y lo que recibes requiere de tu reciprocidad para que funcione.
Cuando encuentres a una persona que te ame o estime, procura no defraudarla ni dejar de darle su lugar, principalmente cuando no esté presente o junto a ti en ese momento.
No te canses de buscar auténticas relaciones que te hagan sentir bien y que te llenen de ilusión y alegría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario