Por: Pbro. Gustavo Herrera.
¡No le niegues tu ayuda al que te la pide!
Todos tenemos algo que dar para ayudar al que lo necesita. Puede ser una palabra de ánimo, una buena palmada en la espalda, un abrazo, una ayuda económica o un pedazo de pan... Lo importante es esa actitud que no debemos perder: ¡la de ayudar al otro!
Todos necesitamos del otro y, a la vez, todos podemos dar algo, por muy poco que sea, en beneficio del que está a nuestro lado.
Nunca te sientas más que el otro ni pienses que no vas a necesitar de él, porque hoy estás bien y tienes todo, pero mañana no sabemos.
Trata bien a los demás y ayúdalos, porque puede que esas personas a las que estás ayudando hoy, mañana sean las que estén a tu lado cuando las necesites.
Hoy y siempre, extiende tus brazos y da la mano a todos los que están a tu lado... ¡No te vas a arrepentir!
¡Ánimo! No te canses de tener una actitud abierta y de ayuda para el otro.
Recuerda:
"Hoy por él y mañana puede ser por ti."
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