Responsables del ataque contra estudiantes de la BUAP en 2020 recibieron 70 años de prisión por homicidio y tentativa de feminicidio.
Un tribunal de enjuiciamiento condenó a 70 años de prisión a Gustavo N. y Jaime N., quienes secuestraron a David Adrián Salas Carrón y a Hamaday Mejía, doctorandos de filosofía contemporánea en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el 12 de diciembre de 2020 por la zona de Valsequillo para posteriormente asesinar al hombre y agredir sexualmente a su compañera.
Ambas víctimas fueron abandonadas en un paraje del municipio de Cuautinchán. David Salas fue golpeado y apuñalado hasta la muerte. Mientras que Hamaday logró sobrevivir a la violencia física y sexual a la que fue sometida por sus atacantes.
Luego de haber cometido el crimen contra ambos estudiantes, Gustavo N. y Jaime N. robaron el vehículo de las víctimas para darse a la fuga. Por lo que el móvil
De acuerdo con el relato de la Fiscalía General del Estado (FGE), los responsables pudieron ser localizados tras rastrear el vehículo robado. Al momento de su detención, los imputados portaban dosis de marihuana y cocaína, por lo que la autoridad ministerial les fincó responsabilidades por narcomenudeo, robo de vehículo, homicidio calificado, violación y tentativa de feminicidio.
Tras cinco años de investigaciones y un proceso jurídico que concluyó este 2026, el tribunal de enjuiciamiento acreditó las pruebas aportadas por la Fiscalía y emitió un fallo condenatorio en contra de ambos responsables, imponiéndoles una pena de 70 años de prisión, sin posibilidad de acceder a beneficios de conmutación de la pena.
Es oportuno recordar que este crimen conmocionó a la comunidad estudiantil de la BUAP así como a la sociedad por la brutalidad del crimen. A lo que se suma que durante 2020 cuatro estudiantes de esta casa de estudios fueron privados de la vida por integrantes de la delincuencia.
El 17 de diciembre de 2020, estudiantes y docentes de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP realizaron una protesta simbólica en “La Casa del Pueblo”, donde colocaron flores, veladoras y pancartas con consignas como “No más violencia” y “Justicia para Adrián”, para exigir el esclarecimiento del crimen y castigo a los responsables.
En ese contexto, la comunidad académica también demandó mayores condiciones de seguridad, al señalar que la violencia en Puebla ya había cobrado la vida de varios universitarios ese mismo año.
Durante el velorio, familiares de David Adrián Salas lo recordaron como un joven comprometido con su entorno social, cuya filosofía de vida se centraba en la transformación individual como base del cambio colectivo.
Destacaron que impartía clases gratuitas en línea y promovía espacios de convivencia para reflexionar sobre la realidad social, por lo que su pérdida representó un golpe significativo no solo en el ámbito académico, sino también en el tejido social que impulsaba.
Además, la FGE confirmó ambos estudiantes fueron privados de la libertad con violencia en su lugar de trabajo por los dos hombres imputados y quienes los habían sometido tras descubrirlos en un posible conflicto relacionado con un robo, lo que derivó en el ataque que culminó con el homicidio de Adrián y las graves agresiones contra su compañera.
Finalmente, aunque la autoridad ministerial no ha dado a conocer de manera oficial los montos, también se les impusieron multas económicas diferenciadas, así como el pago de la reparación del daño a favor de las víctimas, como parte de la sentencia dictada por el tribunal.
Con información de: La Jornada de Oriente
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