¡Tu palabra tiene valor!
Debemos pensar antes de hablar, porque tu palabra es valiosa y manifiesta lo que eres.
Actualmente, muchos hemos perdido el valor de la palabra empeñada... ¡Prometemos mucho y cumplimos poco!
Procura rescatar el valor de tu palabra... Tú eres lo que hablas.
Piensa antes de hablar, para que no tengas que corregir lo que, desde un principio, podías haber dicho bien.
La fuerza de la palabra es inmensa... Por medio de ella puedes levantar el ánimo de personas que han perdido la esperanza y la razón de vivir; pero también puedes destruir los más grandes anhelos e ilusiones de otros.
¡Ten cuidado con lo que dices!
Procura hablar bien de los demás, decir lo positivo y ser siempre propositivo; si hacemos esto, estaremos construyendo un mundo mejor.
¡No devalúes tus palabras!
Recuerda que tú eres lo que hablas.
Haz que la gente te valore por lo que dices y ponga atención a tus palabras.
Pero te recuerdo que la palabra adquiere fuerza porque está avalada por el testimonio y las obras.
¡Lucha por ser coherente!
¡Actúa de acuerdo con lo que hablas!
No hables mucho, pero, cuando hables, cumple lo que prometes.
¡De ti depende que tu palabra tenga valor!
Busca que tu palabra sea respaldada por hechos.
Así que, a vivir de acuerdo con lo que hablas y a hablar de acuerdo con lo que vives.
¡Bonito día!
Con cariño: Pbro. Gustavo Herrera.
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