Por: Pbro. Gustavo Herrera.
¡Servir es un placer!
Hoy celebramos, en la Iglesia Católica, la fiesta del Santo Cura de Ars, un sacerdote que se distinguió por su amor a la Eucaristía y, sobre todo, al sacramento de la Reconciliación.
Muchas veces he escuchado a personas que comentan acerca de sacerdotes:
- "Este sí sabe mucho".
- "¡Qué inteligente!".
- "Es una persona muy capaz", etc.
Y, no les digo mentiras, me fascina escuchar este tipo de comentarios positivos acerca de los sacerdotes; pero lo que más me impacta es cuando llegan a mis oídos las siguientes frases:
- "Este sacerdote es un santo".
- "¡Cuánto amor refleja!".
- "¡Con cuánta fe celebra la Eucaristía!".
- "Es una persona que refleja en su vida la presencia de Cristo".
- "Es un sacerdote que, con su vida y actitudes, nos motiva a conocer y seguir con apasionamiento a Cristo".
El Santo Cura de Ars fue canonizado por el papa Pío XI en 1925 y, en 1929, fue nombrado patrono de todos los párrocos del mundo.
Hoy felicito a todos los señores curas y le pido a Dios que nos conceda la santidad necesaria para apasionarnos por Cristo y, por medio de nuestro ministerio sacerdotal y nuestro amor a la Eucaristía, contagiemos a nuestros feligreses de la alegría y el entusiasmo por seguir a Aquel que tanto nos ha amado.
Un abrazo y mis oraciones por todos los párrocos del mundo. Los invito a no dejar de hacer oración, todos los días, por nuestros párrocos. 🙏🏻
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