Por: Pbro. Gustavo Herrera.
Cada día tienes una oportunidad para buscar nuevos horizontes.
Claro, renovarnos muchas veces implica ir dejando atrás personas o cosas que, en algún momento de nuestra vida, nos dieron alegría y grandes oportunidades para crecer.
Hoy te comparto la síntesis de un libro que te recomiendo leer. El libro se llama ¿Quién se robó mi queso?, en el cual se nos presenta a un grupo de ratones que tenía almacenada una gran cantidad de queso. Sin embargo, un día se despiertan y ya no está su provisión. Ante lo ocurrido, un grupo se pone a buscar el queso perdido y otro se aventura en busca de nuevo queso, dejando atrás el que se había perdido. Los que se aventuran encuentran nuevo y mejor queso; los que se quedan tratando de recuperar el perdido, al dar con los ladrones, también se encuentran con la desagradable sorpresa de que ya no existía el queso que buscaban.
El haber perdido algo o a alguien nos da la oportunidad de descubrir valores y cualidades de los que nunca nos habíamos percatado.
Debemos estar conscientes de que la vida es un continuo "devenir"... "Nadie se puede bañar dos veces en las mismas aguas de un río", porque el agua con la que te bañaste sigue corriendo...
¡Hay que aprender a dejar correr el agua!
Todo tiene su tiempo y su espacio... No intentemos aferrarnos a algo que ya no está. Eso te va a quitar la posibilidad de abrirte a nuevas experiencias.
Debemos tener la actitud de renovarnos día a día. De esa manera, irás llenando tu vida de nuevas expectativas.
¡Ánimo!... ¡Tú puedes!
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