viernes, 22 de mayo de 2026

Puebla, cuarto estado con el suelo más contaminado del país; concentra 4% de todos los sitios: Semarnat

 

Río Atoyac a su paso por Puebla, donde Semarnat reconoce un foco rojo de contaminación de suelo y agua. Foto: archivo ES IMAGEN

Puebla es el cuarto estado más vulnerable por contaminación del suelo al tener un porcentaje de 4 por ciento de los sitios contaminados en todo el país, reveló el Programa Nacional de Remediación de Sitios Contaminados (PNRSC) 2026-2030 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Además, oficializó la inclusión de la cuenca del río Atoyac dentro de las zonas de atención prioritaria de México, luego de revelar la preocupante presencia de petróleo, residuos sólidos, hidrocarburos halogenados volátiles, ácidos, bases y anhídridos, combustible de avión y otros residuos peligrosos.

El diagnóstico oficial ubica al estado de Puebla en una posición crítica en el panorama nacional de polución y pone un ultimátum a las industrias y textileras de la región que vierten residuos sin control en el Atoyac, abriendo un capítulo de estricta vigilancia ambiental bajo el cobijo de la “justicia distributiva y la restauración ecológica”.

De acuerdo con el documento publicado en el DOF, el estado concentra una parte significativa del inventario de terrenos impactados por sustancias peligrosas.

“Dentro de los estados más vulnerables por contaminación del suelo, se encuentra Veracruz con 30 por ciento de los sitios contaminados de todo el país; Tamaulipas con 13 por ciento; Tabasco y San Luis Potosí, cada una con 5 por ciento; y Puebla con 4 por ciento”, pauta el informe técnico.

La entidad poblana se ubica dentro de los cuatro estados con mayor contaminación del suelo, por arriba del Estado de México (3 por ciento), Ciudad de México (3 por ciento) y los estados restantes que representan el 37 por ciento.

A nivel nacional, la Semarnat reconoce formalmente la existencia de mil 114 sitios contaminados, donde imperan los hidrocarburos con mil 15 puntos, seguidos de metales y metaloides. Sin embargo, el río Atoyac destaca en la agenda de máxima urgencia del gobierno federal.

COMPROMISO PRESIDENCIAL: EL RESCATE DEL ATOYAC

El Programa Nacional de Remediación de Sitios Contaminados revela que el río Atoyac concentra ocho sitios contaminados, de los cuales dos son críticos.

Se trata de Nopalucan y Domingo Arenas, pero no revela el área aproximada total que se encuentra afectada por productos derivados del petróleo.

Por esta razón, la Semarnat se comprometió a actualizar el Inventario Nacional de Sitios Contaminados, incluyendo el río Atoyac, con el fin de concretar acciones de remediación.

Afirma que la intervención directa en la cuenca que cruza los estados de Puebla y Tlaxcala obedece a un mandato directo del Ejecutivo federal, integrando de lleno las metas de saneamiento hídrico y de suelo.

“El saneamiento del río Atoyac forma parte del cumplimiento del compromiso número 92 ‘Limpieza y Saneamiento de los tres ríos más contaminados del país’ de los 100 compromisos presidenciales del Segundo Piso de la Cuarta Transformación contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030”, se lee.

Advierte que los esfuerzos institucionales no pueden postergarse más, reconociendo explícitamente que la cuenca del Atoyac representa un “foco rojo” donde “se concentrarán los esfuerzos de remediación para disminuir riesgos a la salud en comunidades afectadas y responder al compromiso presidencial de intervenir en los afluentes más contaminados del país”.

JUSTICIA AMBIENTAL Y SALUD HUMANA

La publicación en el DOF destaca que limpiar el río Atoyac y los suelos impactados en Puebla no es únicamente una tarea de conservación, sino una estrategia de resarcimiento social y reactivación económica para las familias afectadas por décadas de omisión institucional y descargas normativas deficientes.

Al respecto, el decreto resalta textualmente los beneficios esperados de la remediación de sitios contaminados, que “permitan la recuperación de servicios ambientales del suelo y agua, la reducción de riesgos a la salud humana y al ambiente; además, posibilita la reutilidad de los sitios, promoviendo y recuperando actividades económicas y de desarrollo sostenible”.

Para alcanzar las metas trazadas al año 2030, la Semarnat coordinará de forma permanente mesas operativas de trabajo e inspección que involucren directamente al gobierno del estado de Puebla, los municipios de la cuenca y organismos de orden federal como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).

Con información de: La Jornada de Oriente


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