Por: Pbro. Gustavo Herrera.
Cuántos problemas podríamos evitar, si nos pusiéramos a pensar antes de hablar o actuar.
Muchas veces en la vida, con nuestras acciones o palabras, ofendemos a otros, pero, lo peor es que no están excluidas las personas que amamos.
Aprendamos a ser sabios, pues, ellos hablan o actúan sólo cuando van a originar un bien a los demás.
Tratemos de moderar nuestros impulsos y antes de hablar o actuar pensemos si vale la pena hacerlo, valorando las consecuencias que pueden acarrear nuestras acciones.
La reflexión y prudencia es algo que se va adquiriendo, poco a poco, con la práctica.
No dudes en comenzar el día de hoy a cultivar la virtud de la prudencia.
Procura analizar las cosas antes de hablar o actuar y verás que evitarás muchos problemas.
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