La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) se desligó de la convocatoria hecha el viernes por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), la Federación Mexicana Americana de Transportistas (Fematrac), la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Hamotac) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco).
El organismo indicó que ninguno de sus agremiados participará en bloqueos o suspensión de actividades, aunque reconoció la legitimidad de las demandas del sector, entre ellas seguridad en carreteras, combate a las extorsiones y condiciones fiscales más favorables.
Por separado, la Alianza Mexicana de Transportistas (AMTAC) señaló que tampoco se unirán a la manifestación. No obstante, reconoció que es necesario atender asuntos como la inseguridad en las carreteras y los costos operativos. La AMTAC reiteró su compromiso de dialogar con autoridades de los tres órdenes de gobierno. Advirtió que, si no hay voluntad para atender al sector, bloqueará carreteras.
En un video, Rafael Ortiz Pacheco, dirigente de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amontac), señaló que esa organización tampoco atenderá el llamado.
“Amontac no va a participar en este movimiento al que está convocando la Canacar”, indicó.
Ortiz Pacheco comentó que existe un compromiso con el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, el cual tiene un plazo para cumplirse, antes de recurrir a manifestaciones.
Por su parte, la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) también señaló que sus agremiados no suspenderán actividades.
La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) llamó a la Canacar, Hamotac, Fematrac e Indeco a dialogar con las secretarías de Gobernación y de Seguridad y Protección Ciudadana para plantear sus demandas sin frenar el flujo de personas y mercancías.
Apuntó que la interrupción afectaría a los sectores alimentario, farmacéutico y floricultor, entre otros. El organismo del sector privado insistió en trabajar con una agenda clara, compromisos verificables y seguimiento entre autoridades y transportistas.
Datos de Kearney muestran que el transporte, sector que concentra 3.8 por ciento del producto interno bruto (PIB), está altamente fragmentado, pues 80 por ciento de las empresas son pequeñas y familiares, lo que dificulta la inversión en tecnología y digitalización.
De acuerdo con la consultora, su principal problema es la inseguridad, que amenaza la integridad de las cadenas logísticas y encarece gravemente la operación.
Con información de: La Jornada

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