Por: Pbro. Gustavo Herrera
Una sonrisa contagia y anima al que la recibe.
¡Levántate de buen humor!
Saluda con alegría y buen trato a los que te encuentres en el día y te vas a dar cuenta de todas las sonrisas que vas a recibir.
¡Hazte el propósito de hacer sonreír al otro!
Ten siempre una palabra agradable para la persona con la que convives cotidianamente.
Sonríe y contagia de esa alegría a los demás... ¡Vale la pena!
Tú debes ser una fábrica de sonrisas.
¡Comparte y genera sonrisas en los demás!
¡Tú puedes!
Espero tengas bonito día y no olvides sonreír.
No hay comentarios:
Publicar un comentario