domingo, 12 de julio de 2026

Ser Abogado




Por: Horacio Cano

- Es una carrera que imprime carácter como pocas y conlleva una estructura mental muy especial.

 

Cada 12 de julio, en México, se festeja el Día del Abogado. La tradición dice que es porque ese día, pero de 1533, se impartió la primera cátedra de Derecho en la entonces Nueva España. La efeméride bien vale la pena para reflexionar un poco sobre esta carrera, la cual también implica una vocación.

 

¿Cómo escribir sobre el ser abogado sin caer en lo que tanto se nos critica? Quizá empezar por decir aquello de lo que se nos critica. Hacer un mea culpa, muy personal, como abogado.

 

Somos los que vemos riesgos en todos los movimientos. Creo fervientemente, y estoy seguro de que me lo dijo algún día un maestro, ya sea de vida o en el aula, así que no me adjudico el siguiente pensamiento: el buen abogado es aquel que está pendiente de los efectos de cada acto, más que del acto mismo.

 

Hay algunos colegas que se empeñan en revisar la forma de ciertos actos y descuidan el fondo. Lo propio es cuidar ambos.

 

¿Vieron? Hasta en el mea culpa saqué una virtud.

 

Los abogados somos acusados, y tienen toda la razón,de choreros. De tener un lenguaje, a veces, tan barroco que cuesta entender cosas que en realidad son muy sencillas.

 

Creo que una virtud del buen abogado debe ser saber comunicar. Muchos aspiran a hablar lo más rebuscado posible; parecería que, al hacerlo, demostrarían un mayor nivel jurídico.

 

Creo que, como pocas carreras, el estudio del Derecho imprime carácter y una estructura mental muy específica.

 

El constante razonamiento por medio de silogismos para poder aplicar algún precepto legal a la realidad supone justamente eso: una forma de pensar, la cual los abogados llevamos a otros ámbitos que no son precisamente jurídicos.

 

¿A cuáles?

 

Por ejemplo, a la hora de dirigir entidades públicas o privadas. La estructura mental del abogado siempre nos lleva a preguntarnos por qué se hacen las cosas como se hacen.

 

Si bien la costumbre, como fuente del Derecho, puede ser una razón, por formación siempre le daremos mayor peso a las leyes y a los reglamentos. Si no existen, nos damos a la tarea de hacerlos.

 

Una política pública que no está respaldada jurídicamente no trasciende; está incompleta, no es medible, no es replicable. Por lo tanto, no es una política pública.

 

En la empresa pasa lo mismo. El abogado busca crear instituciones. Que las buenas prácticas queden plasmadas en actas de asamblea, en contratos y en los estatutos de las personas morales.

 

El gran reto del abogado es que el pragmatismo de observar solamente los efectos del acto jurídico no termine por desplazar esa búsqueda de justicia que debe estar presente en cada impulso que un abogado da en cualquier ámbito de la vida.

 

Apunte al aire

 

¿Cuántos candidatos a presidente municipal son abogados?

 

Es parte del perfil de un gobernante. Aunque una persona no tenga experiencia en un cargo público, el ser abogado le da, si bien una ventaja, también una responsabilidad.

 

No puede decir que no sabe los efectos de tal o cual acción.

 

Dicen que el perfil no importa. Solamente veamos cuántos presidentes de la República han sido abogados.

 

Chéquenlo.No son pocos.Por algo será.

 

Felicidades a todos mis colegas que este 12 de julio festejamos nuestro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares