Barcelona. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ya se encuentra en Barcelona, lo que significa la primera visita oficial de un mandatario mexicano desde hace ocho años. Su llegada al hotel Catalonia Plaza de la capital catalana, a un costado de las fuentes de Montjuic, se convirtió en una fiesta de alegría y emoción en la que se congregaron decenas de ciudadanos mexicanos que, a modo de bienvenida, le llevaron un son jarocho y la recibieron con pancartas de apoyo y ramos de flores.
Después de una largo viaje, en el que tuvo que hacer una escala de tres horas en Madrid, en un vuelo regular, la presidenta Sheinbaum dijo a su llegada que se encontraba “muy contenta” de estar en Barcelona, donde participará en la IV Reunión en Defensa de la Democracia, un foro multilateral impulsado por los presidentes de Brasil y España, Luiz Inácio Lula da Silva y Pedro Sánchez, respectivamente. Protegida por un fuerte cordón de seguridad de la policía española, la mandataria mexicana no dudó en abrazar y saludar a sus seguidores, entre los que había niños y hasta un bebé de tan solo seis meses, además de una adolescente mexicano de 12 años que le entregó un ramo de flores.
La llegada a Barcelona de la Presidenta de México despertó el júbilo y el furor en una buena parte de los ciudadanos mexicanos afincados en esta ciudad. Pero no solo, ya que otros ciudadanos de nuestro país interesados por recibir y conocer a la mandataria viajaron desde sus respectivas ciudades de residencia hasta la capital catalana; los hay que venían desde Madrid, otros desde Valencia, otros más desde el sur de España, de Andalucía y Extremadura, pero también algunos que viajaron desde Francia (París y Toulouse) y del norte de Europa. La idea es arropar a “la primera mujer que es Presidenta de México”, pero también “expresar nuestro orgullo porque es un referente en la izquierda internacional”, según explicó de ellas, Xitlali Hernández, mexicana residiendo en Barcelona.
Con información de: La Jornada
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