Por: Pbro. Gustavo Herrera
¡No pierdas la paz!
Muchas cosas pueden preocuparte, pero lo más importante es mantener la calma y la serenidad ante las adversidades. Todos tenemos problemas y situaciones difíciles; sin embargo, por encima de todo, debemos valorar lo que tenemos y alegrarnos por ello.
Tenemos vida, personas que nos quieren, una casa, alimento y muchas cosas que nos brindan seguridad. Todo esto es motivo para estar tranquilos y disfrutar cada minuto de nuestra vida.
No te aferres a las cosas materiales, pues hoy las tienes y mañana puede que ya no estén. Que nada ni nadie te quite la paz, pues es lo más valioso que tienes.
Si llegas a perder algo o a alguien, no te preocupes en exceso ni permitas que eso te quite el sueño; mejor enfócate en lo que posees, valóralo y disfrútalo al máximo.
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