Por: Pbro. Gustavo Herrera.
El amor… ¡todo lo puede!
A veces nos encontramos con situaciones difíciles y complicadas que nos impiden ser o responder como quisiéramos al llamado de auxilio de los demás, pero eso no debe obstaculizarnos para apoyar, desde el lugar donde nos encontremos y de acuerdo con nuestras posibilidades, a las personas que solicitan nuestro servicio.
No importa lo que podamos o no hacer; lo importante es la actitud que tengamos para aportar algo, aunque sea una palabra de aliento, una oración, un mensaje, etc., en beneficio de los demás.
Se puede hacer mucho para construir un mundo mejor, lleno de amor y armonía, que genere ambientes de paz y alegría en los demás.
Todos tenemos la oportunidad de inyectar ánimo y entusiasmo en el otro; solo debemos estar dispuestos a hacerlo.
Vuelvo a repetir: desde nuestras posibilidades y situaciones donde nos encontramos, siempre podemos hacer algo; solo hay que comunicarlo y hacerlo. Nada de lo que hagas debe ser a la fuerza y por obligación, sino con convicción y, sobre todo, por amor.
Muchas veces quisiéramos hacer solo lo que nos gusta y produce satisfacción, pero, a veces, es necesario dedicar tiempo y esfuerzo a lo que no nos gusta y, ante ello, te recuerdo algo que nos facilitará caminar por este mundo haciendo el bien:
“NO HAGAS SOLO LO QUE TE GUSTA, SINO HAZ QUE TODO LO QUE HAGAS TE GUSTE”.
La actitud es importante.
Tu disposición y amor siempre se deben reflejar en todo lo que hagas.
Todos somos importantes para hacer de este mundo algo mejor. Tú eres necesario. No pierdas la oportunidad de aportar algo en beneficio de los demás.
Hagamos todo con amor; la satisfacción de haberlo hecho nadie nos la quitará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario