Un reciente estudio demoscópico realizado por el Centro de Investigaciones sobre Opinión Pública (CISO) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) reveló que el proyecto del cablebús alcanzó un 64 por ciento de apoyo popular.
Expuso que este respaldo contrasta con la narrativa de algunas plataformas digitales, donde una minoría vocal y actores mediáticos específicos proyectan un clima de rechazo que no coincide con el sentir general de la población.
De acuerdo con los gráficos presentados por el CISO, el proyecto del cablebús no solo es conocido por la mayoría de los encuestados (57 por ciento), sino que se posiciona como una de las obras con mejor balance de aceptación social.
Al ser cuestionados sobre cuánto consideran que el proyecto contribuye al bienestar de la gente, los resultados son contundentes con una valoración positiva del 64 por ciento.
Este nivel de aprobación sitúa al cablebús por encima de otros proyectos estatales de alto perfil, como el “Mundialito Social Puebla 2026”, con el 25 por ciento; o la creación del “Astroparque”, con el 43 por ciento.
HAY UNA CAMPAÑA DIGITAL EN CONTRA
A pesar del apoyo en las calles, el análisis de escucha social revela una realidad paralela en el ecosistema digital.
Mientras la encuesta del CISO muestra una aprobación mayoritaria, el sentimiento en redes sociales es predominantemente adverso, con un 68 por ciento de menciones negativas frente a solo un 22 por ciento de positivas.
Esta discrepancia sugiere una “sobrerrepresentación de voces” impulsada por plataformas de información identificadas y cuentas con posicionamientos políticos definidos.
Entre los principales emisores de contenido negativo destaca la cadena de noticias TV Azteca Puebla (con 121 menciones negativas).
El análisis técnico detectó que la conversación negativa no emana necesariamente de los usuarios directamente beneficiados por la obra.
La segmentación territorial muestra que una parte de los mensajes críticos se origina en comunidades politizadas fuera del polígono de influencia del proyecto, e incluso desde otros países.
Las etiquetas predominantes en esta disputa narrativa incluyen: #Noalcablebus con 2 mil 201 menciones; #Cablebus, mil 919 menciones; #Puebla, con mil 624 menciones.
Además, de palabras clave como “capricho”, “dinero” y “estudios” aparecen de forma recurrente en la nube de etiquetas, lo que evidencia un esfuerzo por posicionar marcos críticos que cuestionan la viabilidad técnica y financiera, independientemente del beneficio en movilidad reportado por la encuesta.
Finalmente, el estudio afirma que la lectura integral de ambos instrumentos permite concluir que el proyecto del cablebús enfrenta, más que un rechazo social genuino, una disputa de narrativa en el terreno digital.
Con información de: La Jornada de Oriente
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