Por: José Antonio de la Vega Moreno
La guerra sucia al interior de MORENA se agudizará mientras más se acerquen las definiciones para el proceso electoral de 2027, donde estarán en juego 217 municipios, 16 distritos federales y 26 diputaciones locales.
Mientras la lucha intestina se agudiza, ya hemos comenzado a presenciar el golpeteo por debajo de la mesa entre dos mujeres impulsadas desde el poder para competir por la alcaldía de Puebla, capital, actualmente gobernada por Pepe Chedraui.
Gaby "La Bonita" Sánchez y Laura Artemisa García Chávez han caído en una franca guerra sucia que no tiene ningún otro objetivo que derrumbar una a la otra por el posicionamiento rumbo a la elección del próximo año.
Dicho sea de paso, pese a los cargos que ha ostentado la maestra Laura Artemisa, los esfuerzos de sus asesores han sido en vano: no ha crecido y no crecerá.
El duro golpe de un encuentro con jóvenes donde corrió el alcohol la tiene en el centro del golpeteo interno en MORENA.
La secretaria de Bienestar, si no corrige su estrategia política, caerá en el fenómeno en el que se transformó el exdirector de Gobierno en la administración de Luis Miguel Barbosa, Julio Huerta. Ayudada por la infraestructura del gobierno, solo le alcanzará para una nueva diputación o para quedarse donde está. No más.
El duro golpe que le adjudicaron a la boxeadora Gaby "La Bonita" Sánchez, actual secretaria del Deporte, enviado a los WhatsApp de los poblanos, donde la califican de estar lastimada por los golpes recibidos en la cabeza tras sus enfrentamientos deportivos, tiene sello y marca. Todo mundo lo sabe.
Ambas mujeres han caído en una guerra sucia que alguien tiene que frenar.
El único que lo puede hacer es el gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier: llamarlas a la cordialidad y evitar que sigan por el camino del golpeteo político, del fuego amigo y de las patadas bajo la mesa, claro, si no quiere ver a sus dos fichas sin ser competitivas para 2027.
De Gaby y Laura Artemisa aún se escribirán y se verán muchas cosas.
Pobre Acatlán
Tras los enfrentamientos entre grupos políticos en el municipio de Acatlán, se cuentan historias casi increíbles.
Ahora resulta que la presidenta, Guadalupe Lucero Bárcenas, contrató y movilizó a gente de Oaxaca para que este domingo saliera a defender su administración durante una marcha.
Mientras tanto, en el otro bando, comandado por los regidores y el síndico municipal, crece la versión de que el grupo delincuencial de Los Rojos está detrás de ellos.
En versiones de la población, se habla de que Los Rojos impulsaron la campaña de Guadalupe Lucero Bárcenas en 2024 para que llegara a la presidencia; sin embargo, rompieron con ella cuando le pidieron que no llegaran los marinos y ella, simple y sencillamente, no cumplió.
La crisis política y administrativa crece en Acatlán y las autoridades estatales, así como el Poder Legislativo local, están contra reloj para brindar una solución a la ingobernabilidad que vive ese municipio mixteco.
Acatlán, bajo fuego político y atado a un grupo delincuencial.
Francisco Sánchez, a comparecer
Esta misma semana, el 8 de julio para ser exactos, el secretario de Seguridad Pública del Estado, Francisco Sánchez, comparecerá ante comisiones en el Congreso del Estado para dar cuenta de la situación que guarda la entidad en materia de inseguridad.
Para los legisladores sería bueno que el vicealmirante diera a conocer el mapa delincuencial de Puebla, las demarcaciones donde opera cada una de las células delincuenciales y qué se ha hecho para combatirlas y disminuirlas.
Además, deberá brindar de manera clara y contundente los avances en materia de seguridad, porque en los números de las autoridades todo va a la baja, como los delitos de alto impacto, pero a diario ocurren 29 robos y asaltos en las carreteras poblanas. Qué numeralia.
En fin, Francisco Sánchez tendrá que responder con transparencia y sinceridad sobre los logros y lo mucho que falta por hacer.