La Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno de Puebla inició una revisión exhaustiva sobre una presunta red de corrupción en el servicio de hemodiálisis del sistema IMSS-Bienestar, a partir de contratos heredados del esquema estatal de salud y concentrados en los ejercicios fiscales de 2022 y 2023.
En entrevista, Alejandro Espidio Reyes, titular de la dependencia, informó que se trabaja en coordinación con la delegación federal del IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud de Puebla para analizar los expedientes y esclarecer las anomalías que inicialmente fueron señaladas por el gobierno federal.
Ante cuestionamientos de la prensa sobre el origen de estos contratos, el funcionario precisó que, aunque IMSS-Bienestar es un organismo federal, la documentación e historial de las adjudicaciones se encuentran bajo resguardo de las autoridades locales.
“Obra en la Secretaría de Salud, pues obviamente, expedientes que garantizan la contratación de estos servicios y que, por supuesto, se está haciendo la revisión al respecto para clarificar cualquier señalamiento”, declaró.
Espidio Reyes detalló que la instrucción actual es realizar un cruce de información para detectar posibles desvíos, sobrecostos o fallas graves en la prestación de este servicio médico, vital para pacientes con insuficiencia renal.
ACUSAN OMISIÓN DE ADMINISTRACIONES PASADAS
Uno de los puntos que subrayó el titular de Anticorrupción fue el silencio institucional que imperó cuando se celebraron dichos contratos.
Sugirió que hubo omisiones deliberadas de quienes estaban al frente de las instancias de control en ese momento.
“Recordemos que en su momento, quien estuvo al cargo, pues no hizo ningún señalamiento. Una vez que se revelaron estas situaciones y que obviamente hay señalamientos por parte del Gobierno Federal, pues la Secretaría, en consecuencia y en coordinación con la Secretaría de Salud, estaremos al pendiente de hacer la revisión exhaustiva de lo que en su momento se contrató”, expuso.
Al ser cuestionado de manera directa sobre el periodo en el que se detectaron las anomalías en el servicio de hemodiálisis, el secretario de Anticorrupción y Buen Gobierno acotó que el presunto fraude se ubica entre “22 y 23”, es decir, 2022 y 2023.
La subcontratación de servicios de hemodiálisis a empresas privadas ha sido históricamente un foco de alertas por licitaciones dirigidas, falta de equipo certificado y sobreprecios.
La investigación en Puebla se desprende de auditorías e informes emitidos por IMSS-Bienestar a escala nacional, que señalan sobrecostos de hasta 2 mil por ciento en este servicio. Esto implica que, en lugar de facturar una sesión en mil 500 pesos —como ocurre en el ámbito privado— se llegó a cobrar hasta 32 mil pesos.
El director general de IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, informó que se identificaron redes de proveedores que presuntamente se beneficiaron de contratos irregulares a costa de la salud de las personas derechohabientes durante el proceso de transición del sistema de salud estatal al modelo federal.
Con información de: La Jornada de Oriente
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